MEFISTÓFELES BARRITA CONTRA EL CIELO

Juan Carlos Chirinos

Mephisto, de Marvel


¡No me vences, no me vences! También yo me llevo mi parte y siembro de desgracia tu horrendo planeta. Reparto maldiciones sin distinguir más que entre los seres animados de los inanimados; y, más allá de tu poder, ellas prosperan y florecen como en huerto de monje laborioso. Cosecho cabezas como trigo el granjero. Por eso declaro hoy y siempre: maldito sea Baruch, y Maldito Horacio; maldito el seco vientre de la estéril Isabel; mil maldiciones y mil más caigan sobre ellos; y peor aún sobre el que se atreva a acercárseles al menos una legua; ¡malditos sean entonces sus descendientes y nunca encuentren paz sus ancestros entre sus tumbas! Maldito Newton, maldito Fausto entre todos los malditos y maldito sean los ángeles imbéciles que adornan el Edén. Maldito Belzebú, el rival, maldito Lucifer, hermoso como Dios, y maldito por supuesto el Señor de los Malditos (¡Maldito Sea!) ¡Maldito yo mismo, finalmente, porque sólo así podrá alcanzar el infinito aburrimiento, la infinita desidia, madre de todas las esperanzas!