SUEÑO DE JOSÉ

Ernesto Pérez Zúñiga



José Balza, nido en el río, cesta de mimbre que gira en las aguafuentes, remanso donde se transparenta, sumido, un anfibio con postura de hombre agazapado. No precisa empujar o hundir el círculo de ramas entretejidas. Lo contempla. Contempla la mano que rompe la membrana del agua y deja caer una palabra: pensada, precisa, que se junta en el lecho profundo con otra palabra: tensa, aguda. Un arcángel de metal y cuero cruza el cielo de la fronda y divisa la frase ordenada pero inquietante sobre el limo, como recortada en arcilla, hecha de barro y ahora perfecta. El río es un cuento que nos lleva, intensa y pausada corriente. El cuento es un río que ha cavado su cuenca dentro del lector que, ya nunca ajeno, sostiene un libro firmado por Balza. Un pájaro remonta el vuelo entre espejeantes edificios futuros: son páginas. Las palabras vuelan entre las páginas de José Balza como seres vivos que intercambian secretas ficciones. Habitan, habitarán cualquier tiempo. Nido en el río. Son nuestras.